Tengo 2 hijas, una nena de 8 años y una de 14 años, hoy les quiero hablar de que el tiempo pasa mas rápido de lo que imaginamos y crecen día a día.
Me ha tocado hablar con amigas y compañeras blogueras con niños mas pequeños, y a veces es tan agobiante estar con 1, 2 o hasta 3 niños pequeños, juguetes en cada rincón, vómitos, dedos pegajosos por todos lados, berrinches, poco tiempo para dormir, comer o ir al baño como la gente, ni hablemos de proyectos personales o simplemente 5 minutos de silencio para ordenar los pensamientos.
En eso pensaba mientras estaba una sola una mañana (que lujo), mi hija mayor salió para un curso que está tomando, la menor dormía arriba tal vez estaría un rato acurrucada mirando una caricatura en la ipad, ahora ya no me sorprende tener mañanas o tardes a solas y de nuevo esos momentos que añoraba cuando tenía una toddler inquieta y otra nena que también necesita atención personalizada en ese momento.
Por supuesto que todavía me necesitan, pero de forma diferente, la menor necesita mucho apoyo y presencia pero a los 8 años es mucho mas independiente y además salir con las amigas a jugar es prioritario en su agenda, la mayor está terminando un ciclo y empezará estudios de bachillerato y obviamente hay infinidad de cambios y situaciones nuevas por que ya mas que hitos de caminar o balbucear, ya tengo poco control sobre su mundo y Dios sabe de cuantas cosas quisiera poder seguirla protegiendo personalmente, pero tengo que conformarme con confiar en su sentido común y en lo que le he enseñado. Comienza a ser independiente, a moverse sola en muchas situaciones y muchas veces solo tengo que limitarme a estar cerca o hacerle saber que estoy pendiente.
Parece mentira que de una pequeñita de casi 4 kilos se haya transformado en unos años y todo lo que ha cambiado.







Toy Story fue una de las películas favoritas de mi hija mayor, las vimos todas en Netflix y ahora al pensar de nuevo en ellas me da nostalgia, en la primera Andy era tan pequeño y pasaba horas jugando con sus juguetes, y en la última un Andy ya mayor dona sus juguetes porque el inicia una nueva vida en la universidad. Iniciar el bachillerato también es una nueva etapa, ya sin uniformes, una dinámica diferente, mas libertad y más responsabilidades, ¿cómo pudo pasar todo esto en unos pocos años?


Hipo, quien en la película Dragones era un niño tímido y un poco torpe, ahora es un valiente joven querido por las personas de su pequeño pueblo vikingo en la serie original de Netflix, Dragones: carrera al borde.


Mérida de Valiente o Rapunzel de Enredados pasan de ser simpáticas bebés, a chicas hermosas, alegres y seguras, viviendo grandes aventuras y demostrando su valor.




Deja una respuesta